Unidad 1_La profesión docente ante los desafíos de la sociedad del conocimiento.

SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO 

Educación, capital humano y sociedad del conocimiento

 El devenir de la sociedad no solamente puede condicionarse a la transformación de las estructuras económicas y sociales; tiene que ver primordial mente con una perspectiva de promoción e interés por el conocimiento; por una gestión adecuada del trinomio educación -conocimiento - investigación; por un planteo y desarrollo de políticas y estrategias que tengan que ver con la integración de esta trilogía. Debe considerar, además, que los receptores de este proceso deben aprehenderlo con una visión sistémica e integral, no sólo como un intercambio de información, sino como un medio de formación y transformación de aptitudes y actitudes en el contexto de su desenvolvimiento en la sociedad. Vamos a procura discutir y reflexionar esta problemática en la sociedad actual, haciendo énfasis en la exposición de lo que implica el conocimiento, el papel de la ciencia, la educación superior y la investigación. El objetivo central es introducir elementos de percepción, juicio y reflexión acerca del rol que juegan estos elementos como componentes de un proceso estructural, que deberían ser la infraestructura y la vanguardia en el desarrollo de las naciones y en la transformación del ser humano en su rol protagónico en el contexto de la sociedad. La humanidad en sí no puede eludir la controversia que se visualiza en la eterna lucha entre el desarrollo tecnológico y la estimulación de valores; no puede eludir la discusión que se presenta entre ese diálogo de lo natural y sobrenatural; entre lo que se puede explicar y lo que es inexplicable, entre ciencia y fe. Si el ser humano no es capaz de considerar esta dicotomía en la discusión y desarrollo del conocimiento, estaremos condenados a aceptar una postura reduccionista que en verdad no solucionará de ninguna manera, los problemas cruciales y existenciales del quehacer humano.

LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO

 El mundo actual, desde una perspectiva intelectual, está viviendo un tiempo que se denomina sociedad del conocimiento. Según Volpentesta (2004:24), en el mundo de las organizaciones contemporáneas, existe un claro convencimiento de que las ventajas competitivas que deben poseerse a fin de continuar operando en los mercados son a través de la productividad, la innovación y el capital intelectual. Para Edvinson y Malone (1998), citado por Volpentesta, el capital intelectual surge de la interacción que se produce entre capital humano y capital estructural. El capital humano surge de la combinación y movilización, por parte del ser humano, de sus destrezas, conocimientos, inventiva y capacidades; mientras que el capital estructural, surge de la integración de equipos, organización, clientes, información, etc. Es indudable que, dentro de este paradigma, aparecen dos elementos íntimamente entrelazados que son: conocimiento e información; estos dos elementos son potencialmente angulares y se constituyen en el basamento de lo que puede ser un desarrollo estructural en las organizaciones y la sociedad. Entendemos el conocimiento como la apropiación y generación de un conjunto de ideas manejadas por el ser humano y que le proporcionan datos preliminares, que estructurados lógicamente permiten construir información para que se pueda tomar decisiones y actuar en consecuencia para transformar la sociedad. El medio por el cual se debe producir el intercambio de información y la transmisión de significados constituye la comunicación. Para Rodríguez Ponce (2008), hemos dejado atrás la era del progreso, para vivir la era de la sociedad del conocimiento; en la era del progreso, la fuente de las ventajas de una sociedad o una organización era el acervo de capital y trabajo disponible; mientras que en la era de la sociedad del conocimiento, la ventaja competitiva reside en la capacidad para adquirir, transmitir y aplicar conocimientos. Esto quiere decir que, en la actualidad, no podemos quejarnos de la falta de información y vemos que la información está disponible no sólo para grupos reducidos de investigadores, sino para millones de usuarios en el mundo. Rodríguez Ponce, cita que al promediar el año 2000, se podían acceder a 2500 millones de páginas electrónicas y esta base de datos crecía a una tasa de 210 millones de páginas por mes. En el ámbito de las publicaciones científicas, el incremento del conocimiento se da en la existencia de 100 mil publicaciones científicas, comparadas a las 10 mil del siglo pasado. Por tanto, surge la pregunta, ¿cuál es la implicancia de este nuevo orden paradigmático que vamos viviendo?; la respuesta es que las sociedades se están llegando a caracterizar y están adquiriendo como visión, el fomentar el interés por la adquisición de conocimientos, en gestionar el conocimiento, a través del desarrollo de estrategias en este sentido. Las sociedades que quieren ser más competitivas han entrado en la lógica de planificar, organizar, dirigir y controlar los medios y estrategias de generación de conocimiento, implicando para ello la educación y la investigación con este objetivo; esto es lo que está caracterizando el modelo de desarrollo de nuestra actualidad.

PROBLEMÁTICA DE LA EDUCACIÓN Y LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO 

Hasta ahora, se ha caracterizado, el comportamiento de la sociedad del conocimiento; sin embargo, surge la pregunta ¿Cómo este paradigma y forma de actuación contemporánea se inserta en el ámbito de la educación y el contexto de desarrollo en la sociedad? Estamos viviendo un mundo caracterizado por diferentes fenómenos contradictorios; por un lado, están los desafíos de cómo enfrentar a la globalización, la competitividad y el cambio; y por otro lado surgen los retos de cómo encarar la injusticia, la desigualdad y la complejidad. Para Broveto (2000), citado por Bernal (2010:4), existe una contradicción entre conocimiento y sabiduría, entre desarrollo tecnológico y bienestar social. El ser humano, está declarado como incapaz de resolver: la pobreza, la marginación, desnutrición, muertes infantiles, y la degradación ambiental. El mundo, a pesar de haber logrado un crecimiento exponencial en el desarrollo tecnológico, se ha declarado incapaz de elaborar estrategias de bienestar social y sobre todo incapaz de lograr un desarrollo interior y espiritual del mismo; se ha declarado incapaz de generar y consolidar valores superiores de comportamiento eficaz y transformador. La educación como tal, a pesar de los tremendos cambios e intentos estratégicos, no ha logrado consolidarse e integrar a esta sociedad del conocimiento, en procura de estructurar respuestas categóricas a los males endémicos del ser humano. En Latinoamérica, la problemática es más crítica dado que, por nuestras características de países en desarrollo, carecemos de una cultura de investigación, el sistema educativo se constituye en un modelo pragmático y profesionalizante, sin promover y llevar adelante políticas de investigación e innovación, y por tanto generar desarrollo. Según Bernal (2010:8), en el tercer mundo vive el 77% de la población del planeta y este sector, sólo tiene al 6% de los científicos del planeta de donde el 1% son latinoamericanos. Existen 240 científicos por cada millón de habitantes. Sin embargo, el Japón cuenta con 4200 por cada millón de habitantes, y EEUU cuenta con 3600. Amaya (2000) afirma que "el conocimiento es el fundamento para edificar un país con capacidad para enfrentar los problemas y retos del futuro". Zubiría (2001), considera que es necesario tener en cuenta los siguientes elementos:

➢ Desarrollar procesos de pensamiento en las personas
➢ Promover la comprensión básica del mundo
➢ Estimular la formación de instituciones y seres humanos flexibles
➢ Capacitar para la autonomía
➢ Estimular el interés por el conocimiento
 ➢ Promover el sentido de la solidaridad y la individualidad

Practicar y promover el sentido de la responsabilidad Álvarez (1991), afirma que hay que tomar en cuenta: 

➢ La restructuración económica mundial
 ➢ La revolución tecnológica
➢ La influencia de las corporaciones
➢ La deuda social
 ➢ La utilización del conocimiento
 ➢ Los cambios demográficos
➢ Los cambios políticos y sociales

CIENCIA, INVESTIGACIÓN Y SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO

 Según Terrazas, Silva (2009), la ciencia es concebida como un estudio sistémico del hombre, la realidad y sus manifestaciones; es conceptuar al mundo como un conjunto de estructuras y mecanismos. Las estructuras son manifestaciones estáticas de la realidad y están asociadas a la masa de los objetos y a la dimensión espacial de ellos; los mecanismos son lo que corresponde a los procesos dinámicos a los que están sometidos los objetos y están referidos a la dimensión tiempo. Todo objeto y manifestación de la realidad está asociado a su ubicación como estructura y mecanismo, es decir en un contexto de tiempo y espacio; estos se conocen como medios unitarios de desarrollo; la ciencia intenta conocer esta realidad y establecer un conocimiento de ella a través de la ubicación dimensional de los sucesos en este contenido. Por otro lado, es importante mencionar que la predisposición y estímulo de este conocimiento, se da a través de que existe una búsqueda inmanente de la verdad en torno a este proceso. La investigación se puede concebir como un proceso sistemático, reflexivo, crítico, en procura de buscar nuevos conocimientos o soluciones a problemas y necesidades de la sociedad; este proceso debe seguir un método subyacente que se denomina el método científico. Entonces, la investigación científica es la actividad que produce la ciencia y el método científico es el procedimiento o forma de actuación. La sociedad del conocimiento valora y busca desarrollar al conocimiento como el principal recurso de desarrollo; en esta valoración y búsqueda, debe utilizar la ciencia e investigación y los principios básicos del método científico, formulando preguntas, reflexionando, criticando y formando a la sociedad para actuar en consecuencia. Ante este panorama, la ciencia, la investigación y la sociedad del conocimiento, deben propender hacia un bienestar y desarrollo humano, antes que constituirse en un instrumento de poder y control. Para Artigas (1992), citado por Bernal (2010); el ser humano enfrenta una dicotomía que no puede resolver: por un lado, está la grandeza y prepotencia que ha generado en base al desarrollo científico y tecnológico y por otro lado está la desesperación e impotencia que se genera por los límites y la autodestrucción que experimenta. El ser humano a pesar de que es capaz de manejar gran cantidad de datos y teorías, de experimentar un crecimiento exponencial en competencias y conocimientos, denota una incapacidad en resolver los males más emergentes y endémicos de la sociedad, ni que decir en relación con que es incapaz de dar respuesta a los problemas existenciales y de principios esenciales y espirituales de la humanidad. Según Jaki (1991), es necesario superar el reduccionismo, el cual afirma que el conocimiento científico es el único válido. Se trata de una reacción contra el cientificismo, contra la creencia de que la ciencia liberará al ser humano y a la sociedad de sus problemas. La ciencia no puede desempeñar un papel profético y redentor. El uso inadecuado de la ciencia puede convertir a esta en una empresa "sin alma". Ante esta perspectiva, reconociendo el valor esencial de la ciencia e investigación en la sociedad del conocimiento, no se puede negar que ésta debería tener un valor transformador en el ser humano; siempre y cuando se desarrolle el fin último de la ciencia que sea el propender a la sabiduría, o sea la utilización del conocimiento en relación a tomar las mejores decisiones para el beneficio de la humanidad. Sin embargo, esto no será posible si el hombre no comprende que el gran vacío existencial que vive está en relación con que no ha vislumbrado en su ser, el desarrollar la dimensión espiritual que lo conecte a su estado interior con Dios. El hombre es un ser bio-psico-social y espiritual y mientras no comprenda que la gran parte del problema de la humanidad es espiritual, las soluciones que se busquen serán reactivas e intrascendentes. La ciencia, la investigación y la sociedad del conocimiento, deben considerar aquello si queremos preservar este mundo con un ambiente de calidad de vida existencial, de principios y valores.

 Conclusión 

Podemos propiciar una reflexión profunda acerca del discurso y desarrollo de la sociedad del conocimiento, sus implicancias, su relación con la investigación y la educación y sus esfuerzos por intentar lograr un modelo significativo de formación en procura de transformar la realidad. A pesar de que el conocimiento y la ciencia han logrado un crecimiento exponencial, ellos no han logrado resolver los problemas más álgidos y endémicos de la sociedad; es más todo lo que concierne al desarrollo de valores espirituales, no ha logrado tener una respuesta categórica a través de la ciencia y la investigación, mostrando en el hombre un vacío existencial profundo. La sociedad del conocimiento se caracteriza por propiciar en todas las entidades, el desarrollo y la priorización del conocimiento en todas sus facetas. Se trata de que las organizaciones y sociedades deban adoptar políticas y estrategias que permitan avanzar en procesos investigativos de desarrollo; se trata de la creación de un nuevo contexto científico - tecnológico que genere alta competitividad y altos estándares de conocimiento. Entonces, en un sentido de aportación pensamos que, en una sociedad actual, se debe plantear una forma de pensamiento diferente, una visión que no solamente se fije en la formación de tecnólogos, sino de personas. En este escenario se plantea una filosofía de pensamiento para la educación basado en siete pilares fundamentales: Desarrollar y promover el conocimiento y la investigación en todos los escenarios de educación; que las personas se motiven a leer, a indagar y a propiciar la ciencia y el conocimiento con sabiduría. Un sistema de educación y formación significativa basada en competencias, considerando las tres dimensiones básicas de saberes: saber conocer, saber hacer y saber ser. Formar para ser capaces de trabajar en equipos, con unidad y diversidad; con unidad buscando la integración homogénea de saberes; con diversidad, respetando las visiones y competencias de cada uno de los elementos participantes. Desarrollar la sensibilidad como la capacidad del ser humano de percibir las sensaciones internas y externas. El hombre tiene que ser capaz de tener una sensibilidad social, económica, cultural, etc., y así mostrar una capacidad de servicio hacia su sociedad. Formar individuos con consecuencia, de manera que sepan actuar de acuerdo a lo que se forman, con posición y propósito. La sociedad del conocimiento no puede ignorar estos elementos, no puede ignorar la caída estrepitosa a la que va la humanidad; se debe pensar y actuar de tal manera que el corazón y la esencia del ser humano sea modificada en procura de que el hombre encuentre una forma de catarsis que le permita devenir con sabiduría en el decurso de la historia. En este sentido, la educación y el modelo que se instaure, tendrán mucho que ver en este horizonte.





2_ Los profesores ante la aceleración del cambio social 


La constante transformación producida en la sociedad por la tecnología como ha de esperarse ha de tocar a todos los aspectos de la sociedad, y por ende, produce un impacto directo sobre la educación como factor preponderante del desarrollo. En la medida en que una sociedad comienza a crecer o en su defecto se desarrolla, de esa misma forma se producen grandes cambios sociales derivados de las exigencias y necesidades propias de los sistemas que regirán esos cambios. Ante la latente aceleración de esos cambios sociales, los profesores necesitan aceptar el cambio como un elemento básico para el éxito de su trabajo. Ese cambio social aparecerá como el factor central para la orientación del trabajo docente, que le persigue y le obliga a profesionalizar el cambio, pese a la crítica de los sistemas. El cambio conlleva transformaciones complejas, pues no solo produce la adquisición de lo nuevo, sino también la sustitución en gran medida de lo anterior, por lo que se ha necesitado formar profesores con capacidad de analizar estos cambios sociales y con habilidad para orientar las estrategias y las metodologías de la enseñanza, por lo que deducimos que los cambios sociales significativos se traducen en cambios educativos conforme al avance del sistema. Debemos ponderar el hecho de que el cambio acelerado del contexto social ha influido poderosamente en el desempeño del profesor en los procesos de enseñanza, sin que muchos profesores todavía se hayan adaptado a dichos cambios, además de muchas instituciones administrativas que le rigen. Pero; ante esas demandas, exigencias y las complejidades de este proceso acelerado están los profesores remunerados y acorde con esos cambios sociales.

 La sociedad digital en la actualidad

 Es una realidad indiscutible que nuestra sociedad ha cambiado, particularmente en estas últimas décadas, pero en muchas ocasiones no somos conscientes de como estas transformaciones han influido decisivamente en nuestra manera de pensar y de vivir. Mg. Patricio Tobar E – Compilador CI: Diseño y Desarrollo de Modelos Pedagógicos La educación no ha sido ajena a estos cambios y podemos distinguir de entre todos ellos los que tienen un peso específico en el sistema educativo actual:

 La Sociedad de la información: (García Valcarcel, 2003: 38): Desde hace tres décadas los medios que generan más riqueza para un país han pasado de ser manufacturas a centros de desarrollo tecnológico relacionados con la información y las comunicaciones. Además, el poder que los medios de comunicación tienen hoy en día, tanto a nivel político como económico y social repercute de manera directa en nuestra vida diaria.

La Sociedad de las nuevas tecnologías: Particularmente haciendo referencia a la informática, Internet y las telecomunicaciones. El correo electrónico, los motores de búsqueda fundamentales para hacer cualquier búsqueda de información, aprendizaje a distancia… nos proporcionan un acceso a muchísima cantidad de información, que corramos el peligro de que unas veces sea correcta y otras errónea es harina de otro costal, pero la posibilidad de hacer consultas en tiempo real o de visitar lugares sin salir de una habitación son otras de las novedades que han influido profundamente en nuestra realidad social. Todo ello permite hacer nuestras tareas mucho más deprisa y con mejores resultados. En el mundo de la música pasa exactamente igual con la evolución del software para música, edición de partituras, archivos musicales o incluso con los muchísimos programas que encontramos para componer música de manera muy sencilla y sin necesidades de grandes conocimientos musicales (Ferreiro, 2006: 75).

 La Sociedad multicultural: Otro de los grandes cambios que ha experimentado nuestra sociedad ha sido el aumento generalizado de población inmigrante en cualquiera de sus ámbitos. A esto hay que añadirle la gran movilidad que nos ofrece la modernización de los medios de transporte con los que podemos viajar a cualquier parte de nuestra “aldea global” de manera rápida y barata (de la Fuente García, 2010: 186).

La escuela del siglo XXI: Son muchos los cambios sufridos por los centros educativos en los últimos años. La escuela se ha convertido en el espejo donde se reflejan las demandas de nuestra sociedad. Muchos educadores empiezan a plantearse una “reconstrucción” de la escuela que dé respuesta a las necesidades de la ciudadanía y que se centre más en orientar y en educar que en Mg. Patricio Tobar E – Compilador CI: Diseño y Desarrollo de Modelos Pedagógicos aleccionar e impartir docencia. No podemos resignarnos a ser meros transmisores de información en un mundo donde esta nos apabulla, tanto en cantidad como en facilidad de acceso. Es cierto que las instituciones educativas se van adaptando, por ejemplo, a unos horarios más acordes con nuestro ritmo de vida o al uso de las nuevas tecnologías, pero son pasos que todavía se van dando muy poco a poco.

Los estudiantes:Todos los cambios sociales han influido poderosamente en la mentalidad de los alumnos de hoy. Y podemos citar algunas de las características principales dentro del campo de la enseñanza y de aprendizaje:

 Necesidad de información: El mejor ejemplo se encuentra en el “boom” de las redes sociales que nuestros alumnos utilizan permanentemente para ver cómo están sus amigos, con quien están, qué están haciendo en este momento sus conocidos, etc. Las noticias que se actualizan constantemente y todo lo que implica estar informado al minuto supone y crea una necesidad de acceso a todos estos cambios de manera continua (Lara, 2009: 23).

 Competencias tecnológicas: Nuestra forma de comunicarnos a través de las redes sociales exige en muchas ocasiones un conocimiento eminente de los aparatos tecnológicos y el software que estos utilizan. Viéndose incapacitados para realizar muchas acciones todos aquellos que no las utilicen de manera fluida.

Consumo: Muchos de los mensajes que nos llegan a través de estos medios nos incitan al consumismo y a la renovación continua, lo que a menudo significa una falta de capacidad manifiesta para diferenciar lo necesario de lo prescindible.

Aislamiento: La capacidad de desenvolvernos de manera autónoma que nos permiten las nuevas tecnologías puede convertirse en terreno abonado para un individualismo excesivo que choca de frente con la potenciación que por otro lado se exige del trabajo en grupo y la solidaridad. Mg. Patricio Tobar E – Compilador CI: Diseño y Desarrollo de Modelos Pedagógicos

La juventud eterna: Además, subyace bajo todo este entramado un alargamiento progresivo del periodo de juventud. Los jóvenes se emancipan cada vez más tarde, en muchos casos debido a un prolongamiento, tal vez deberíamos preguntarnos si excesivo de los años de formación académica y en otros a causa de la dificultad para encontrar un trabajo lo suficientemente estable y bien remunerado como para hacer frente al pago de una vivienda. El hedonismo y el encanto del carpe diem no favorecen tampoco el esfuerzo y el sacrificio imprescindibles en el proceso de aprendizaje. A menudo, el desconcierto ético producido en los alumnos por todos estos factores no es debidamente considerados y valorados por quienes llevamos a cabo una labor educativa. Los educandos, por otra parte, no han perdido su capacidad de asombro o su disposición para aprender nuevas cosas, ni tampoco su necesidad de socialización y afecto. Pero sí que han añadido una hiperestimulación excesiva y una escasa resistencia al fracaso y al error. Surge en nuestras escuelas un nuevo analfabetismo conocido como analfabetismo funcional entendido como “la incapacidad de emprender las acciones necesarias para la actuación eficaz en un grupo o comunidad”. Una vez superado el tiempo del analfabetismo, tal y como lo conocíamos, nos encontramos con una época en la que se requiere unas habilidades y capacidades imprescindibles para desarrollar cualquier labor en nuestra sociedad (Segovia, 2003: 14): utilizar un teléfono móvil, abrir una cuenta en el banco, tramitar una solicitud en un organismo público, hacer un curriculum, etc.

El profesor: No podemos proyectar nuestra labor docente de una manera adecuada sin atender los nuevos requisitos que nos reclaman tanto nuestros alumnos como la comunidad educativa en general. La realidad social y psicológica de los estudiantes es, como hemos visto, muy diferente a la que existía años atrás. Si bien es cierto que existen muchos programas y posibilidades de reciclaje y modernización para profesores (utilización de nuevas tecnologías, creación de materiales didácticos, cursos de formación, etc.) debemos ser conscientes de que este proceso nos exige, además, una actitud abierta y cercana a los problemas y al contexto que rodea a nuestros alumnos (Area Moreira, 2005: 29). Mg. Patricio Tobar E – Compilador CI: Diseño y Desarrollo de Modelos Pedagógicos Ya hemos pasado la época de la clase magistral en la que el profesor dictaba sus conocimientos a un alumnado inmóvil. Las fuentes de información se encuentran al alcance de la mano: la televisión, Internet, los contenidos virtuales… se actualizan constantemente y aportan contenidos novedosos y renovados de los que disponen nuestros alumnos. Los exámenes, como simple prueba de evaluación conceptual, han quedado desfasados y actualmente debemos valorar muchos otros factores que intervienen en el proceso de aprendizaje. Los medios que nos asisten en la educación son radicalmente diferentes pero la finalidad formativa permanece estable como objetivo primordial. Proponer metas y objetivos, estableciendo tareas y tiempos nos ayudará a adquirir unos métodos de trabajo que más tarde podremos evaluar de manera global. Cobra vital importancia además incentivar la motivación e implicar a los alumnos en este proceso de descubrimiento para no caer en el hastío y la repetición. Finalmente es importante señalar la importancia de fomentar el espíritu crítico y dotar a los educandos de las herramientas necesarias para buscar, ordenar y seleccionar la información necesaria adaptando los métodos a sus capacidades.

 La familia: La importancia de la relación familia-colegio es un tema cada vez más tenido en cuenta y valorado a la hora de establecer las bases de una educación global (Sarramona, 2002: 15). Las familias, a través de las asociaciones de madres y padres de alumnos tienen un peso de creciente importancia en la vida de los colegios. La organización de talleres, escuelas de padres o actividades extraescolares que llevan a cabo estas asociaciones, implican a las familias de manera directa en la realidad de los centros y fomentan el conocimiento saludable de unos y otros. Y es que la labor educativa de los colegios se debe inscribir dentro de un trabajo conjunto por parte de todos los estamentos de la sociedad. La familia adquiere una importancia fundamental dentro de todo este proceso de educación (Taberner, 2003: 79) pero nos encontramos a menudo con diversos factores que complican la consecución de este objetivo. La comunicación entre el colegio y las familias es un factor esencial que a menudo se ve dificultado por los horarios, tanto de las familias, en las que cada vez más, trabajan ambas partes de la pareja; como por los horarios de los profesores, que tienen cada vez menos Mg. Patricio Tobar E – Compilador CI: Diseño y Desarrollo de Modelos Pedagógicos horas de tutorías. A esto hay que añadir que la aportación que deberían hacer las nuevas tecnologías no está siendo tal, y muchas veces supone más, otro impedimento, que un instrumento útil que facilite la comunicación. Es el caso de muchos colegios que proponen el uso del correo electrónico u otras plataformas web para mantener el contacto entre los tutores y las familias y que obliga a acceder a una serie de herramientas para las que ni las familias ni los profesores han sido correctamente preparados. La masificación en las aulas contribuye también a la imposibilidad de ofrecer una atención y una orientación adecuada en la medida necesaria y de manera individualizada. La educación integral y conjunta requiere de un diálogo fluido entre ambas partes y podemos encontrarnos en cambio con un cruce de acusaciones en los que unos a otros se responsabilizan de los problemas educativos, los profesores no nos entienden y las familias no colaboran. Todo esto no beneficia nada a los verdaderos interesados en este conflicto. Las evaluaciones trimestrales son, aunque cada vez más detalladas, insuficientes a todas luces para poder explicar el desarrollo educativo de un alumno. Un suspenso no significa lo mismo para un alumno que para otro, igual que un sobresaliente en un examen no es el reflejo de todos los aspectos que convergen en una educación integral.

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